La nigua: la pulga que se mete en tu pie (y respira por el trasero)
La nigua es una pulga de un milímetro que se mete en la piel del pie y se infla de huevos. Cómo reconocerla, qué hacer si tienes una y cómo evitarla.
Caminas descalzo por la arena… y algo se te mete en el pie. No es una astilla ni un grano: es una nigua, una pulga tan pequeña que casi no se ve, y que puede vivir varias semanas dentro de tu piel.
¿Qué es la nigua?
La nigua (Tunga penetrans) es una pulga de apenas un milímetro. Vive en suelos arenosos y secos: playas, patios y casas con piso de tierra. Es común en América Latina, el Caribe y el África subsahariana.
Tiene muchos nombres: nigua en buena parte de Latinoamérica, pique en partes de Sudamérica, bicho-de-pé en Brasil, chigoe o jigger en inglés. ¿Cómo le dicen en tu país? A la infección se le llama tungiasis.
Cómo se mete en tu piel
La que se mete es la hembra, después de aparearse. Busca piel delgada en los pies, casi siempre en los dedos o entre ellos, y muchas veces junto a las uñas. Se mete de cabeza y deja afuera solo la punta de atrás de su cuerpo.
Se infla como una bolita
Ya adentro, se alimenta de tu sangre y su abdomen se llena de huevos. En unas dos semanas pasa de un milímetro a varios milímetros, y puede llegar a medir casi un centímetro. Por eso se ve como una bolita blanca debajo de la piel.
El puntito negro: su trasero
Lo más curioso de la nigua es lo que deja afuera. En medio de la bolita blanca se ve un puntito negro: es la parte de atrás de su cuerpo. Por ahí respira, saca sus desechos y suelta los huevos, más o menos cien a lo largo de unas dos semanas. Los huevos caen al suelo, y ahí nacen nuevas niguas.
Cuando termina de poner huevos, la nigua muere dentro de la piel, y la piel la va soltando poco a poco.
¿Qué se siente? ¿Es peligrosa?
Primero da picazón, luego duele, y la piel alrededor se pone roja e hinchada. El problema más serio es la infección: cuando bacterias entran por la herida puede haber complicaciones graves, como tétanos, infección en la sangre o gangrena. Cuando hay muchas niguas, caminar puede volverse difícil.
Qué hacer si tienes una
No te la saques con una aguja o un alfiler en tu casa.
La Organización Mundial de la Salud recomienda que la extracción la haga personal de salud con instrumentos estériles. Sacarla mal puede reventarla y dejar restos dentro de la piel, y los instrumentos sucios pueden causar infecciones. Ve a tu centro de salud: ahí te la sacan entera y revisan si necesitas vacuna contra el tétanos.
La OMS señala que el tratamiento con mejores resultados es un aceite de dimeticona que se aplica sobre la piel, aunque no se consigue en todos los países.
Cómo evitarla
- Usa zapatos cerrados en la arena y en suelos de tierra, sobre todo en zonas donde hay niguas.
- Revisa tus pies, en especial entre los dedos y junto a las uñas, después de caminar descalzo.
- Si ves una bolita blanca con un puntito negro, no la aprietes y busca atención.
Un dato histórico
La primera descripción europea de la nigua es de 1526. El cronista Gonzalo Fernández de Oviedo contó cómo afectó a los marineros de Cristóbal Colón después de que la Santa María encalló en la isla de La Española (hoy Haití y República Dominicana), en 1492.
Fuentes
Este artículo es para aprender y no reemplaza la consulta con un médico. Si tienes síntomas, acude a tu centro de salud.