Ácaros de la cara: viven en tus poros y salen de noche
Casi todos los adultos tienen ácaros Demodex viviendo en los poros de la cara. Qué son, qué comen, por qué salen de noche y cuándo pueden causar problemas.
Mientras duermes, algo sale de los poros de tu cara. Son ácaros: animalitos de ocho patas, tan pequeños que no puedes verlos, que viven dentro de tus poros. Y casi seguro tú también los tienes.
¿Qué son?
Son ácaros del género Demodex, parientes lejanos de las arañas. En las personas viven dos especies:
- Demodex folliculorum, el más grande: mide como un tercio de milímetro y vive en los folículos, el hoyito donde nace cada pelo.
- Demodex brevis, más pequeño, que vive más adentro, en las glándulas que producen la grasa de la piel.
Tienen el cuerpo alargado, como un gusanito, con ocho patitas cortas todas juntas adelante.
Casi todos los tenemos
En 2014, un equipo de científicos buscó el ADN de estos ácaros en la cara de muchas personas. Lo encontraron en todos los adultos que revisaron. Por eso se piensa que prácticamente todas las personas adultas los tienen.
Cómo viven
De día se quedan de cabeza dentro del poro, comiendo la grasa que produce tu piel. Viven sobre todo en la nariz, la frente, las mejillas y la barbilla, y también en las pestañas.
¿Por qué salen de noche?
Cuando oscurece, salen del poro y caminan despacio por tu cara buscando pareja. Se aparean cerca de la superficie y luego vuelven a meterse en un poro para poner sus huevos. Todo su ciclo de vida dura unas dos semanas.
El mito de que “explotan al morir”
Durante años se dijo que estos ácaros no tenían ano, que acumulaban su popó toda la vida y que, al morir, la soltaban de golpe en tu piel. Un estudio de 2022 que analizó su anatomía y su ADN encontró que sí tienen ano, así que ese mito no es cierto.
El mismo estudio encontró algo curioso: han perdido muchos genes. Viven tan pegados a nosotros que ya casi no pueden sobrevivir lejos de nuestra piel, y podrían estar volviéndose parte de nosotros.
¿Hacen daño?
Casi nunca. En la mayoría de las personas conviven sin causar ningún problema. Pero cuando hay demasiados, se han relacionado con la rosácea (rojez en la cara) y con la blefaritis (inflamación y comezón en el borde de los párpados). Si tienes rojez que no se quita o comezón en las pestañas, consulta a un dermatólogo.
¿De dónde salieron?
No nacemos con ellos: se pasan de persona a persona por el contacto cercano, normalmente desde la infancia. Y una vez que los tienes, los vas a tener toda la vida.
Fuentes
Este artículo es para aprender y no reemplaza la consulta con un médico. Si tienes síntomas, acude a tu centro de salud.